Aquí desgranamos las modalidades más comunes —básico ambulatorio, con copagos, sin copagos, reembolso o mixto— para que entiendas qué ofrecen y qué sacrifican. Explicamos cómo influyen la amplitud del cuadro médico, los límites de reembolso, la hospitalización y la medicina preventiva en el precio final. Añadimos ejemplos de uso para que visualices cuándo compensa una modalidad u otra y cómo afectan los copagos a largo plazo. También tratamos aspectos clave como periodos de carencia, preexistencias o cambios de póliza. La meta es darte una comparativa clara que te ayude a identificar la modalidad que realmente necesitas.